Con la incorporación de un medio más "clásico" como es la fotografía pretendemos enfatizar los nexos comunes que las distintas disciplinas creativas poseen entre sí, y a través de los diversos planteamientos que hemos reunido con esta selección, establecer no solo una plataforma más amplia para la difusión y el disfrute de lo artístico, sino destacar cómo las propuestas más avanzadas no surgen por generación expontánea, sino que son fruto de la evolución natural del panorama estético y cultural, base de cualquier manifestación creativa.

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, su obra ha sido premiada en numerosas ocasiones, entre las que mencionamos: la obtención del primer premio del XXXIV Certamen Nacional de Arte de Luarca; Primer Premio de Artes Plásticas Premio Joven 2004, Fundación General de la Universidad Complutense, Madrid; primer premio de Fotografía "EL CULTURAL" del diario El Mundo; "Certamen Arte Joven" del Centro de Arte Joven Avenida de América de la Comunidad de Madrid... También cuenta con numerosas publicaciones en distintas revistas de arte de prestigio.
Asimismo desde 1999 viene realizando exposiciones colectivas e individuales como: "Otras meninas" Kutxa espacio del Arte, Donostia; Sección oficial PHOTOESPAÑA 02 y 03 y Feria de las Tentaciones, Madrid; Galería Vértice, Oviedo; Fundación "la Caixa", Lleida; Sala Juana Francés, Ayuntamiento de Zaragoza. Con la Galería Vértice ha participado en ferias del circuito internacional de Arte Contemporáneo; ARTE SANTANDER, ARTTE LISBOA, ARCO,...
La exposición de Soledad Córdoba en Vértice consta de una obra, compuesta por una secuencia de 5 fotografías.
La pretensión de la artista es "una obra cuyo hilo conductor gira entorno a la representación del cuerpo como objeto, soporte y elemento de diálogo. La idea y concepto principal es presentar a este cuerpo como herramienta de la que hace uso nuestra mente".
De este modo Soledad Córdoba presenta secuencias fotográficas en las que se narra todo un mundo regido por el inconsciente, un proyecto expositivo impreso en una dinámica irreal cercana a los sueños y al deseo.

El dicho de que "nadie es profeta en su tierra" se puede aplicar sin duda a la figura de Antonio Cores, fotógrafo asturiano poseedor de una amplia carrera iniciada de manera temprana en 1960.
Antonio Cores se ha desarrollado como fotógrafo principalmente fuera de Asturias. Madrid, Francia y sobre todo África han sido los escenarios donde ha desarrollado su obra, pero no los únicos. Una obra polifacética que aglutina a la fotografía en casi todas sus vertientes posibles: televisión, publicidad, industrial, retrato, moda y sobre todo, y el que es su aspecto más personal, la fotografía de reportaje antropológico y de viajes llevada a cabo sobre todo en África y en concreto en el eje del Nilo donde ha retratado a multitud de tribus desde el año 1968.
Trabajo sincero y de gran calidad, es un honor para nosotros y un merecido homenaje a su obra, contar con una muestra suya en este festival.

Es opinión unánime que Marcos Morilla es uno de los mejores fotógrafos asturianos, no sólo en un sentido estrictamente profesional, con exquisita sensibilidad de captación de pinturas, esculturas y arquitecturas, sino en el plano más puramente creativo, en lo que tiene él mismo de artista generador de imágenes filtradas a través de una cámara, capaz de apropiarse de la realidad compartida y transformarla en algo personal y único, intransferible.
Realizar esta alquimia con una máquina fotográfica, que en principio es autosuficiente y mecánica, está al alcance de unos pocos, por lo que no es de extrañar el reconocimiento del gijonés Marcos Morilla, que ha participado en Organiza de prestigio como la VI Bienal Nacional de Arte Ciudad de Oviedo o el 42 Salón Internacional de Fotografía y el año pasado obtuvo el premio del XXXV Certamen Nacional de Arte de Luarca, con una fotografía que también abre su actual exposición en el Antiguo Instituto.
Con la cámara en mano y un tiempo de exposición largo, capta -a la tenue luz del atardecer, cuando el sol ya se ha ido- fotografías movidas de su entorno más inmediato, familiar e íntimo: un prado recién recorrido, un mar que ya apenas se distingue del cielo, unos setos que de repente se abren y dejan entrever el infinito. Alrededores de su nueva casa, elementos naturales por lo general estáticos si no son mecidos por una tenue brisa, pero que en manos de Marcos Morilla adquieren un inusitado movimiento y generan un vértigo irresistible, que atrapa y cautiva sin escapatoria posible, en esa hora del día en que los pájaros ya no cantan y sólo impera el silencio.
Texto: Luis Feás / La voz de Asturias

Jóven fotógrafo norteamericano con una provechosa aunque breve carrera. Cole Rise, trabaja habitualmente para publicidad pero sus obras trascienden sin problemas las fronteras impuestas por los trabajos comerciales. Con una factura minuciosa a través de las tecnologías digitales, construye imágenes donde paisaje y vida, especialmente figuras humanas, se unen en unas oníricas imágenes donde referencias a conceptos pertenecientes a la Historia del Arte como lo surreal y lo sublime están presentes constituyendo imágenes muy sugerentes y bellísimas. Todo ello, por supuesto, en total concordancia con la actualidad dando como resultado una obra moderna y de gran calidad y madurez.

Una de las premisas y principales objetivos de visiónica es la difusión de los nuevos valores de la creación, y dentro de esta sección en particular, se pretende acercar al público a la obra incipiente pero no exenta de calidad y en perpetua transformación del fotógrafo asturiano Francisco Albino. La obra de Francisco Albino avanza paralela a su aprendizaje y formación como fotógrafo y va unida, en estrecha relación con su periplo vital. Obra sencilla en planteamientos y en proceso de maduración, engloba fotografías en las que la propia experimentación acerca de los límites y posibilidades de la técnica fotográfica obtienen como resultado un conjunto de imágenes atractivas y con mucha fuerza que huyen de los "grandes temas" y se abrazan sin duda con la sencillez de las pequeñas cosas.